Impuestos
← Atrás

¿Qué es un Contrato de Consignación?

Imagen del blog

Por: CGA & Asociados

¿Qué es un Contrato de Consignación y Cómo se Registra Contablemente?

El contrato de consignación, también conocido como contrato estimatorio, es un acuerdo mercantil en el cual una persona (el consignante) entrega bienes muebles a otra (el consignatario) sin transferir la propiedad. El consignatario se compromete a vender los productos o devolverlos al final del plazo pactado. Este tipo de contrato permite comercializar productos sin generar una venta inmediata, lo que tiene implicaciones legales, contables y fiscales importantes.

Aspecto legal del contrato de consignación

Aunque el Código de Comercio no define de forma explícita el contrato de consignación, se considera válido cuando se cumplen los siguientes elementos:

• El consignante entrega bienes al consignatario temporalmente.

• El consignatario actúa en nombre propio.

• Los bienes deben ser necesariamente muebles.

• No se transfiere la propiedad, solo la disponibilidad del bien.

Este contrato no implica una venta al momento de la entrega, por lo que no se considera enajenación, ya que no hay traspaso de propiedad.

Consideraciones contables del contrato de consignación

Desde el punto de vista contable, las partes involucradas (consignante y consignatario) deben seguir diferentes criterios establecidos por las Normas de Información Financiera (NIF):

Para el consignante:

• Los bienes en consignación permanecen en su inventario mientras no se vendan.

• No se registra ingreso al momento de la entrega.

• Es recomendable llevar un control separado (cuenta contable o notas a los estados financieros).

• Al venderse los bienes, se registra el ingreso, se descuenta el inventario y se contabilizan las comisiones y reembolsos.

Para el consignatario:

• No registra los bienes como parte de su inventario.

• Puede usar cuentas de orden para su control.

• Registra cuentas por cobrar o pagar si hay reembolsos o montos a liquidar.

• Al vender los bienes, reconoce la comisión y liquida el monto correspondiente al consignante.

Implicaciones fiscales

Para el consignante:

• No se genera ingreso al entregar la mercancía.

• El ingreso y el costo de venta se reconocen cuando se realiza la venta.

• La factura se emite directamente al cliente final.

Para el consignatario:

• Solo acumula ingresos por concepto de comisión.

• Debe incluir cuentas por cobrar o pagar en su ajuste inflacionario.

• La factura de la venta la emite el consignante.

Es fundamental documentar adecuadamente los inventarios en consignación para evitar que la autoridad fiscal interprete erróneamente la operación como una venta y genere cargos indebidos de IVA.

Conclusión

El contrato de consignación es una herramienta útil para distribuir bienes sin realizar una venta inmediata. Sin embargo, tanto consignantes como consignatarios deben conocer sus implicaciones legales, contables y fiscales para evitar errores en registros o problemas con las autoridades. El control adecuado de inventarios y la correcta documentación son claves para que este tipo de acuerdos se manejen con éxito y transparencia.
Volver