Si tu empresa contrata seguros o fianzas, es clave asegurarse de que realmente cumplan con los requisitos fiscales para ser deducibles. El Artículo 27, fracción XII de la Ley del ISR establece lineamientos específicos que muchas empresas pasan por alto.
Requisitos esenciales para que las primas sean deducibles
Las primas de seguros y fianzas solo pueden deducirse cuando:
• Se pagan conforme a las leyes aplicables.
• Se relacionan con conceptos que la Ley reconoce como deducibles o cuya contratación sea obligatoria por otras leyes.
• La aseguradora no otorgue préstamos garantizados con la propia póliza (sumas aseguradas, primas o reservas matemáticas).
Cuando los seguros se usan como beneficio laboral
Si el seguro tiene como objetivo otorgar beneficios a los trabajadores, deben cumplirse también los requisitos de la fracción anterior del artículo.
Seguros por pérdida de productividad (técnicos o dirigentes)
Son deducibles los seguros diseñados para resarcir pérdidas por:
• Muerte
• Accidente
• Enfermedad
de técnicos o dirigentes cuya ausencia afectaría la operación de la empresa.
Para deducir estas primas, debe existir un plan que:
• Defina el procedimiento para calcular la prestación.
• Cumpla plazos y requisitos establecidos en disposiciones generales.
Reglamento de la LISR: reglas adicionales
El artículo 51 del Reglamento añade que los planes deben contemplar:
• Contratos temporales de hasta 20 años y prima nivelada.
• Que el asegurado tenga relación laboral o sea socio industrial.
• Que el contribuyente sea contratante y beneficiario irrevocable.
• Que al terminar el contrato, la póliza se rescate y el monto del rescate se acumule como ingreso.
¿Quién puede ser considerado técnico, dirigente o socio industrial?
Un técnico es un especialista clave en cualquier área (producción, sistemas, finanzas, diseño, etc.).
Un dirigente es quien lidera proyectos, áreas o la empresa.
Un socio industrial es quien aporta trabajo a la sociedad (como en sociedades civiles), aun cuando también aporte capital.
Conclusión
Para que las primas sean deducibles, el seguro debe estar correctamente estructurado, documentado y alineado con lo que marca la Ley del ISR y su Reglamento. La deducción es viable, pero requiere cumplir con requisitos técnicos claros.