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Fortalecimiento del ingreso disponible: Dinámica del Subsidio para el Empleo en el ciclo 2026

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Por: CGA & Asociados

La política fiscal en México continúa su proceso de adaptación para proteger la economía de los trabajadores con ingresos moderados. Con la entrada en vigor del nuevo decreto publicado el 31 de diciembre de 2025, el Subsidio para el Empleo (SE) experimenta una actualización técnica necesaria para alinearse con el crecimiento del salario mínimo y los objetivos de bienestar nacional.

Modernización y ajuste porcentual del subsidio

El sistema actual ha dejado atrás las antiguas tablas de rangos múltiples para consolidarse en un modelo de cuota mensual uniforme. Para este ejercicio, el porcentaje calculado sobre la Unidad de Medida y Actualización (UMA) se eleva al 15.02%. Este ajuste no es casualidad; busca que la reducción en la carga del ISR sea proporcional al incremento salarial del 13% registrado este año, evitando que el impuesto absorba el beneficio del aumento percibido por el trabajador.

Ampliación de la cobertura para la fuerza laboral

Un cambio sustancial para 2026 es el incremento en el límite de ingresos mensuales para ser candidato a este beneficio. Mientras que en el ciclo anterior el tope era de $10,171.00, para este año la barrera se desplaza hasta los $11,492.66 mensuales. Esta modificación permite que un mayor número de colaboradores mantengan una carga tributaria reducida, mejorando su liquidez inmediata.

Transición operativa en el mes de enero

Es importante destacar que el mes de enero de 2026 funciona bajo una regla transitoria. Debido a que el valor de la nueva UMA se publica en febrero, durante este primer mes se aplica un factor del 15.59% sobre la UMA vigente del año anterior. Esto resulta en un subsidio mensual de $536.21 para el arranque del año, cifra que se ajustará una vez que se oficialicen los indicadores económicos de febrero.

Continuidad y actualización automática

El diseño del subsidio ahora contempla un mecanismo de actualización constante. Al estar referenciado porcentualmente a la UMA, el monto del apoyo se recalibrará anualmente de forma intrínseca. Esto garantiza que el beneficio no pierda su valor adquisitivo frente a la inflación y permite a las empresas una planeación de nómina más estable a largo plazo.

Conclusión La actualización de este beneficio fiscal representa un paso firme hacia la armonización entre la recaudación y el bienestar social. Al elevar los techos de ingreso y los porcentajes de subsidio, el marco legal asegura que el esfuerzo de los trabajadores se traduzca en una mejora real de su calidad de vida. Para las áreas de contabilidad y recursos humanos, la tarea inmediata es la actualización de los parámetros en sus sistemas para reflejar estos cambios desde el primer pago del año, garantizando así un cumplimiento normativo impecable.
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