El Régimen Simplificado de Confianza (RESICO) entra en una etapa de madurez normativa. Tras varios años de flexibilidad, las autoridades fiscales han determinado que el periodo de adaptación ha concluido. A partir de este ciclo, la digitalización deja de ser una sugerencia para convertirse en la condición básica de permanencia para cualquier persona física bajo este esquema.
El fin de la tolerancia administrativa
Durante los ejercicios fiscales previos, el SAT permitió que miles de contribuyentes operaran sin ciertas herramientas tecnológicas gracias a artículos transitorios. Sin embargo, desde el 1 de enero de 2026, estas facilidades han expirado. Esto significa que la e.firma (firma electrónica avanzada) y el Buzón Tributario activo son ahora exigibles al 100%, sin excepciones por implementación gradual.
Los dos pilares del cumplimiento actual
El cambio de escenario normativo se centra en dos ejes que ya estaban previstos en la Ley del Impuesto sobre la Renta, pero cuya aplicación estaba "congelada":
1. Firma Electrónica Avanzada: Ya no es posible utilizar mecanismos de autenticación alternativos para trámites de peso. La e.firma es ahora el único medio válido para garantizar la identidad del contribuyente en el ecosistema digital del SAT.
2. Buzón Tributario con contacto validado: No basta con tenerlo "abierto". Es obligatorio que cuente con al menos un medio de contacto (correo o celular) debidamente verificado, ya que este será el único canal vinculante para recibir notificaciones legales.
Riesgos de la omisión tecnológica
Ignorar este cambio de estatus no solo complica la administración, sino que pone en peligro la continuidad en el régimen. Entre las consecuencias más graves se encuentra la exclusión del RESICO, lo que obligaría al contribuyente a tributar en regímenes con tasas de ISR mucho más elevadas. Además, la falta de estas herramientas impide responder a requerimientos oficiales, dejando al usuario en un estado de indefensión jurídica ante cualquier auditoría.
Conclusión
La transición al 2026 representa el cierre definitivo de los periodos de gracia. Los contribuyentes deben entender que la e.firma y el buzón no son requisitos accesorios, sino parte del diseño estructural que permite gozar de los beneficios del RESICO. La regularización inmediata es la única estrategia válida para evitar multas, infracciones según el Código Fiscal de la Federación o, en el peor de los casos, la pérdida de los incentivos fiscales que este régimen ofrece.